C3D2 (Dresden, Alemania)

C3D2 (Dresden, Alemania)

Luego de un par de semanas de aclimatación al frío e idioma germanos visitamos nuestro primer hackerspace europeo: el capítulo dresdeniano del Chaos Computer Club, el C3D2  (la simpática abreviatura para “CCC Dresden”).

Viviendo a unas pocas cuadras del lugar y luego de ver que habría un evento donde se proyectarían los videos del 30C3, la trigésima edición del legendario “Chaos Computer Congress” llevado a cabo entre el 27 y el 30 de diciembre de 2013 en Hamburgo.

Llegamos con puntualidad y afuera había unas cinco personas, algunas con sus laptops en sus manos, tratando de comunicarse para que nos abrieran. El hackerspace se encuentra en un edificio que alberga principalmente oficinas, haciendo virtualmente imposible imaginar que adentro suceden tantas cosas.

Luego de unos minutos en el frío que nos congelaba los dedos, apareció Blastmaster, el encargado de abrir.

IMG_20140112_223950Tras un pasillo encontramos la puerta al C3D2 adornada con un pequeño letrero LED. Un hackerspace huele tal como uno esperaría que huela un hackerspace. Entramos como si fuéramos simplemente habitués del lugar y nadie preguntó nada. Luego de acomodarnos en el “espacio de procrastinación”, tal como nos lo describieron, nos presentamos.

Nos presentamos como dos argentinos interesados en registrar espacios como el que ellos tienen. Si bien es indudablemente necesario hacerlo, siempre nos sorprendemos al explicar quiénes somos y qué hacemos. Nos obliga en el acto mismo a aclarar nuestras ideas.

Blastmaster nos mostró el lugar y se nos hacía imposible no empezar a soñar despiertos con nuestro propio espacio en Buenos Aires. Una de las motivaciones originales para recorrer el “circuito de hackerspaces” de Europa era aprender para lograr replicar esos lugares de vuelta en el país.

DSC7626.mediumLa primer sala que nos mostraron estaba dedicada a trabajar con madera y “máquinas ruidosas”. Al tratarse de la habitación que se usa más esporádicamente, se convirtió por defecto en el espacio para fumadores. Después de todo, nadie pasa realmente mucho tiempo ahí dentro.

En sintonía con lo que esperábamos encontrar, nos comentaron que parte de los muebles del hackerspace los construyeron ellos mismos.

El espacio que conocimos está casi recién estrenado. La sede anterior del hackerspace era una habitación en el mismo edificio pero un piso más arriba. Luego de gran esfuerzo lograron mudarse a este nuevo espacio que no está para nada mal.

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La siguiente sala que nos presentaron está dedicada a los proyectos de hardware y para eso está equipada con un pequeño cementerio de aparatos, con cajas plásticas haciendo de diminutos ataúdes, y una mesa de trabajo con una gran oferta de herramientas para armar, desarmar, jugar, o mejor dicho, simplemente hackear.

Uno de los proyectos de hardware originales del C3D2 es el “Pentabug“, un pequeño proyecto de hardware abierto pensado para usar con niños, tan interesante como sencillo, y concebido como herramienta didáctica para enseñar a soldar y colocar componentes electrónicos en un circuito impreso.

Tal como nos indicaron, está especialmente adaptado para que puedan usarlo pequeños hackers y principantes de todas las edades.

El ensamblaje no requiere de habilidades de soldadura previas y puede construirse (con un poco de ayuda en las partes un poco más complicadas) por niños lo suficientemente mayores como para usar un soldador (según ellos, y corroborado por nuestra experiencia, algo así como de 7 años en adelante).

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El tercer salón, el espacio principal del hackerspace, es el “salón de procrastinación” donde a pesar del nombre es donde se pasa la mayor parte del tiempo. Hay un TV LED de unas 55″ y varios sillones de todas las formas y colores. Hay algunas mesas donde instalarse con laptops y teclear furiosamente sobre nuestros teclados. En este salón funciona tambien la cocina, donde se puede pagar un abono para consumir bebidas (como Club-Mate, la bebida predilecta de los hackers alemanes) o bien pagar “sobre la marcha” con un recargo.

Esta foto es de cuando recién abrieron. El espacio que conocimos tenía mucho más saludable caos :)

Esta foto es de cuando recién se mudaron al nuevo hackerspace. Cuando nosotros lo conocimos  se veía un poco más caótico, un poco más como un hackerspace.

 

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Aprovechamos y tomamos Club-Mate, convirtiéndome en un fan casi de inmediato. Ante nuestra pregunta sobre el mate que tomamos en latinoamérica, nos sorprendió que la respuesta fuera positiva: “sí, claro, tomamos mate. Hay un lugar en Berlín, el Meta Mate, donde se consigue yerba mate.” Por supuesto que no salíamos del asombro.

Este espacio común también cuenta con una pequeña “biblioteca de árboles muertos” donde pudimos encontrar joyas como “Coders at Work” (la versión cuasi-aggiornada de Peter Seibel del mítico “Programmers at Work” de Susan Lammers que en a mediados de los 80 nos invitaba a conocer la fauna desconocida del mundo de la programación) y una buena cantidad de manuales de programación.

En el hackerspace tuvimos conversaciones por demás interesantes que fueron desde nuestras experiencias trabajando con Procesamiento de Lenguaje Natural (NLP) e Inteligencia Artificial, hasta una buena serie de comentarios acerca de la NSA y el caso de Snowden. Inclusive, una de las paredes podía verse el póster con la cara de Snowden reclamando asilo.

Tuvimos oportunidad de comentar el proyecto del hackumental, y para hacerlo nos servimos de la idea de la “desobediencia tecnológica” de Ernesto Oroza y una breve exposición de la cultura del hacer y del dictum «el hacer es conectar».

También compartimos con ellos el video de la orquesta de chatarra de Paraguay.

Cerca de las 10 de la noche la población del hackerspace había bajado a menos de la mitad, y luego de unas últimas conversaciones nos despedimos, haciendo saber de nuestras intenciones de volver y de invitarlos a contar su historia y mostrarnos su “espacio del hacer” para el hackumental.

Para visitarlos otra vez nos comentaron que podemos ver en su sitio si hay alguien en ese momento. Hay un gran interruptor en la pared que actualiza en tiempo real el estado del hackerspace. El único problema que encontraron hasta ahora, nos dijeron, es que a veces falla el factor humano y olvidan indicar que no hay nadie.

Disfrutamos mucho de la visita y esperamos volver a verlos pronto.

Las fotos fueron tomadas del sitio web del C3D2; en nuestra visita no hubo oportunidad para registrar. Por cuestiones de privacidad se decidió registrar en otra oportunidad, con el consentimiento de los miembros del hackerspace.

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